La tartamudez y las emociones

La tartamudez y las emociones

La tartamudez afecta a la fluidez del habla. Estas disfluencias provocan dificultad en la comunicación  y estas dificultades se producen tanto en el ambiente escolar, familiar o profesional.

En muchas ocasiones la tartamudez provoca, en las personas que la padecen, una limitación para participar en muchas actividades, sobre todo en las relacionadas con el habla. Esta falta de participación ocurre por el temor a como los interlocutores pueden reaccionar debido a esta disfluencia. La tartamudez hace sentir, a las personas que la padecen, mucha tristeza y desanimo lo que provoca, en muchas ocasiones, un aislamiento social.

Las personas que tartamudean suelen prestar su atención, sobre todo, a sus emociones negativas siempre provocadas por las situaciones pasadas en las que se han sentido mal. Hay que aprender a liberar esas emociones negativas y aprender a vivir en el presente.

Como decíamos en el anterior blog, para la persona que tartamudea lo importante no es no poder decir la palabra sino lo que se siente al no poder pronunciarla, los sentimientos de frustración, enfado, miedo, vergüenza, etc., aparecen demasiadas veces en las personas que tartamudean, es por ello que trabajar en la parte emocional es tan importante como enseñar las mejores técnicas del habla, no podemos caer en el error de olvidarnos de los sentimientos y emociones.

Esa parte emocional  se trabaja con el método Let Me, consiguiendo vivir el presente y no dejando que las emociones negativas se apoderen del habla. La parte física la trabajamos desde la respiración para poder pronunciar cada palabra con seguridad. El objetivo es aceptar la realidad que nos ha tocado vivir para evolucionar y aprender día a día de nuestras experiencias, que nuestra tartamudez no nos afecte y de esta forma liberarnos de todas las emociones negativas que habitan en nosotros, seremos más felices y como consecuencia nuestra habla mejorará.